jueves, 28 de abril de 2011

Una parte de la realidad...



Vale la pena informarse....RuborizadoEchando humohay que investigar si este articulo es una realidad....Es broma???????la verdadera historia que nos dice...Demonio




LIBIA: ?Quien es Muamar el Gadafi? Un informe muy completo y veraz.
 

  ¿POR QUÉ OCCIDENTE QUIERE DERROCAR Y ASESINAR A GADDAFI?

 

  "EL LEÓN DEL DESIERTO"

     Julio César Centeno

 

El coronel Gaddafi nació en una tienda tribal beduina un 3 de septiembre en 1942. Se graduó de abogado a los 21 años de edad. Luego estudió en la Real Academia Militar de Sandhurst, Inglaterra, y en la Academia Militar Helénica de Grecia.

En 1969, a los 27 años de edad, derrocó al rey Idris, un tirano impuesto por Inglaterra y Francia. Declaró querer ser "el Che Guevara del oriente medio". Al año siguiente ordenó la expulsión de las bases militares extranjeras de territorio libio. Estableció el llamado "socialismo islámico" por medio del cual se buscaba una democracia directa: el gobierno de las masas a través de Consejos Populares y Comunas. Se creó así la Gran Yamahiriya  Árabe Libia Popular Socialista. La Yamahiriya: estado de las masas, es un  híbrido de Islam, socialismo y democracia directa, ideología que proclama en su Libro Verde. Se estableció un Congreso General del Pueblo, con Gaddafi como su Secretario General. Nacionalizó las empresas petroleras y expulsó a los funcionarios norteamericanos, británicos e italianos que habían dominado y vejado al país durante décadas.

Libia era la sede de la base militar aérea mas grande de los Estados Unidos en el norte de África: Wheelus Air Base. El pentágono mantenía una base para el lanzamiento de misiles a sólo 25 kilómetros de Tripoli. Nunca se lo perdonaron. Fue inmediatamente catalogado como enemigo de los Estados Unidos. Libia fue señalado como un estado paria por defender su derecho a la autodeterminación y la autonomía. Las cosas empeoraron  aún más por el papel protagónico de Gaddafi en el embargo petrolero de 1973 contra los Estados Unidos y por su cooperación con la Unión Soviética.

Fue un ferviente seguidor del destacado dirigente egipcio Gamal Abdel Nasser, especialmente en su lucha por la unión de los pueblos árabes en una gran Nación Árabe. Defendió la nacionalización del Canal de Suez por parte de Egipto. Firmó con Nasser la llamada Carta de Trípoli, donde se concretan acuerdos de cooperación militar, estratégica y económica entre Egipto y Libia.

Con la muerte por envenenamiento de Nasser en 1970, Gaddafi tomó el liderazgo del pan-arabismo. Dos años después se anuncia la creación de la Federación de Repúblicas Árabes, integrada entonces por Siria, Egipto, Irak y Libia. Fue también uno de los mas destacados líderes de la Organización de Países  No-Alineados.

Gaddafi ha apoyado sin vacilación la causa Palestina durante décadas. En 1972 anunció que Libia apoyaría, entrenaría y financiaría a cualquier árabe dispuesto a defender la causa palestina. Fue inmediatamente catalogado como "terrorista".

A partir de entonces llovieron acusaciones sobre su participación o apoyo en numerosos atentados terroristas en Roma, Viena, Berlín, Chad, Filipinas, Egipto. Se le acusó de ser el principal punto de apoyo de uno de los terroristas mas connotados  de la época: el venezolano Carlos Illich Ramírez,  "El Chacal". Carlos fue capturado en 1994 y cumple desde entonces una condena a cadena perpetua en la prisión La Santé de Paris.

Como es costumbre, contra cualquier jefe de estado que se rebele contra el orden internacional impuesto a los países en desarrollo después de la segunda guerra  mundial, se le acusó de participación en el narcotráfico, de fomentar el terrorismo, de desarrollar armas de destrucción masiva, de apoyar a las FARC en Colombia, al IRA (Ejército Republicano Irlandés), a la ETA en España, a Hizbolla  en Líbano, a Hamas y otros "terroristas" palestinos. El presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, se refería a él como "el perro rabioso del desierto".El gobierno norteamericano trató varias veces de derrocarlo. En agosto de 1981 la revista Newsweek dio a conocer un plan presentado por el director de la CIA al gobierno norteamericano para asesinar a Gaddafi.  Días después dos aviones de guerra norteamericanos atacaron dos aviones Sukhoi libios en espacio aéreo libio. Los aviones norteamericanos habían despegado del portaviones John Kennedy, estacionado frente a las costas libias de mar  mediterráneo.

En 1986 Ronald Reagan ordenó el bombardeo de las principales bases militares y edificios gubernamentales en las ciudades de Trípoli y Benghazi, en un intento por asesinar a Gaddafi e incitar la sublevación popular. Los aviones despegaron desde bases norteamericanas en Inglaterra. En el bombardeo murió una de sus hijas menores, Jana, y docenas de oficiales de su entorno mas cercano. El crimen quedó impune. Libia fue rápidamente convertido en un estado paria.

Durante los siguientes 10 años el coronel Gaddafi se convirtió en el Osama Bin Laden de la época. Libia fue cercada. Se le impuso un embargo comercial para forzar el derrocamiento de Gaddafi, similar al que ha padecido Cuba por mas de 50 años.

Fue acusado de ordenar la colocación de una bomba en un avión comercial Boeing 747 de la principal línea aérea de los Estados  Unidos para entonces: Pan American. El avión explotó en el aire en diciembre de 1988 sobre la población de Lockerbie, Escocia. Murieron 259 personas que viajaban en el avión y 11 ciudadanos de Lockerbie.

Luego de un largo proceso de negociación, en 1999 Gaddafi entregó a la justicia escocesa a los dos ciudadanos libios acusados de haber colocado los explosivos.

En 1997 Nelson Mandela tuvo la valentía de visitar a Gaddafi en Trípoli, para denunciar la injusticia que se cometía contra ese pueblo por su rebeldía y su intento de decidir su propio destino. Mandela sabía por experiencia propia lo que era ser acusado de crímenes sin que existieran pruebas sobre ellos y sin derecho a la defensa. Había sido liberado de la cárcel 7 años antes, después de 27 años de prisión por su rebeldía ante el régimen discriminatorio de la población negra de Sur  África por parte de una minoría blanca de origen europeo. Visitó a Gaddafi siendo el primer presidente de raza negra y el primer presidente electo democráticamente en Sur África.

Su visita fue seguida por la del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, de origen Africano. Libia aceptó cancelar 2.700 millones de dólares en compensación a familiares de víctimas de atentados terroristas de los que se acusaba a ciudadanos libios, aunque sin reconocer culpabilidad de la nación Libia. Se levantaron las sanciones internacionales que pesaban sobre el país.

En el 2008 el presidente Bush deja sin efecto las sanciones unilaterales que había impuesto Estados Unidos contra Libia, retirándola de la lista de "estados que apoyan el terrorismo".

Las transnacionales petroleras se abalanzaron sobre Libia en busca del control de los  gigantescos yacimientos de su codiciado petróleo liviano. Lo mismo hicieron los perros de la guerra, ofreciendo armas, desde sofisticados aviones de combate hasta fusiles, ametralladoras y municiones. Muchos se jactaron de haber finalmente obligado a Gaddafi a ceder en sus posiciones radicales.

Ese mismo año Gaddafi recibió la visita de Condoleezza Rice, secretaria de Estado del gobierno norteamericano. Luego desfilaron por Trípoli los jefes de estado de los países que se proclaman dueños del planeta: el primer ministro británico, Tony Blair, seguido por su reemplazo Gordon Bown, el presidente de Francia, Sarkozy, el presidente de Rusia, Vladimir Putin. El rey Juan Carlos de España, y Rodríguez Zapatero se humillaron ante él en el 2009 para venderle 3.500 millones de euros en armas. Gaddafi se convirtió en una especie de vedette política en  círculos internacionales. Fue invitado a participar por primera vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde fue recibido por el presidente Barak Obama. Fue invitado a visitar Francia, Italia y España, siempre recibido como el "Rey de Reyes" y "el León del Sahara".

En el 2009 fue electo Secretario General de la Unión Africana. Allí proclamó su determinación a seguir luchando por el establecimiento de la integración de los países africanos y la conformación de los Estados Unidos de África. Su discurso en este foro dejaba en evidencia que sus concepciones radicales y socialistas se mantenían intactas. Los analistas internacionales de las principales empresas de comunicación concluyeron sin embargo que se trataba solo de "retórica populista".

En su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas en el  2009, Gaddafi dejó claramente definida su posición. Acusó a Israel del asesinato de John Kennedy; abogó por la solución del conflicto israelí-palestino a través de un estado único. Se refirió al Consejo de Seguridad como "el Consejo del Terror"; criticó la validez de la Asamblea General de la ONU por permitir que sus decisiones sean  ignoradas por los países mas poderosos y rompió la Carta de las Naciones Unidas en el podio de los oradores.

En marzo del 2010 uno de sus ocho hijos, Hanibal, fue detenido en Suiza acusado de maltrato a dos empleadas domésticas. Gaddafi suspendió la venta de petróleo y adoptó represalias económicas y comerciales adicionales contra Suiza,  llamó a la guerra santa contra ese país y declaró que anhelaba que fuera "barrido del mapa".

La Unión Europea no se apresuró a denunciar semejante amenaza,  asumiendo una posición diametralmente opuesta a la tomada contra Irán por presumiblemente aspirar lo mismo sobre el estado de Israel. Por el contrario, la UE se disculpó públicamente  por haber prohibido a unos ciudadanos libios la entrada a Europa a raíz del conflicto entre Suiza y Libia.

El comportamiento de Gaddafi ha sido frecuentemente considerado excéntrico. Cuando visitó la ciudad de Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas solicitó autorización para colocar su gigantesca carpa beduina en un parque. Así se hizo. Armó su carpa en los jardines de la mansión del millonario Donald Trump. Allí conducía sus negocios y recibía visitas. Llevó además camellos, para tomar leche fresca al levantarse. Como es su costumbre, viajó acompañado de docenas de jóvenes mujeres guardaespaldas, quienes no sólo lo  protegen, sino que se encargan de su cuidado y su alimentación: nunca falta ni el queso de cabra ni los dátiles.

En una reunión cumbre de la Liga Árabe, Gaddafi se puso un guante blanco en su mano derecha. Explicó que trataba de evitar infecciones al estrechar la mano de otros jefes de estado que pudieran haber tenido contacto con funcionarios israelíes.

Algo similar ocurrió cuando visitó Paris, por invitación de Nicolás Sarkozy. Fue recibido como un rey. La visita concluyó con negociaciones para la venta de armas de guerra y la inversión de empresas francesas en el negocio petrolero libio.

Cuando viajó a Roma, como invitado de honor de Silvio Berlusconi, colocó su carpa en un parque en el centro de la ciudad. No llevó los camellos, sino 200 mujeres guardaespaldas que conforman varios anillos de seguridad, armadas con  Kalashnikovs.

Las mujeres que custodian a Gaddafi son expertas en artes marciales, en el uso de armas de fuego y de armas blancas, en pilotear aviones, helicópteros y barcazas; son entrenadas como francotiradoras, en el manejo de explosivos y en actividades de espionaje. Berlusconi lo honró con una cena de lujo para 800 personas, apropiada para un Rey.

A pesar de las atenciones y los halagos de Berlusconi, Gaddafi fue particularmente severo con sus anfitriones italianos. Fueron demasiados los crímenes y vejaciones cometidos por Italia durante su ocupación y colonización de Libia desde 1911 hasta 1943. Cuando Berlusconi menos se lo esperaba, Gaddafi se despojó de su ropaje beduino y se vistió de militar. Junto a sus condecoraciones castrenses, se colgó del pecho una fotografía en blanco y negro de 1931.

En la fotografía se encuentra, humillado y encadenado, el héroe libio Omar Al-Mukhtar, rodeado de sus captores italianos. Al-Mukhtar lideró durante veinte años la lucha de los beduinos contra la brutal ocupación italiana. Para él se acuñó el apodo de "el León del Desierto". Su figura es venerada en Libia. Los fascistas italianos lo ahorcaron en público a los pocos días de haber tomado y divulgado aquella humillante fotografía. Justo antes de morir exclamó: "Sobreviviré a mis verdugos".

Para entonces Italia se encontraba bajo el dominio de Benito Mussolini. Cuando le preguntaron por qué llevaba esa fotografía en su pecho, Gaddafi, consciente de que el catolicismo es la fe predominante en Italia, proclamó en presencia de Berlusconi: "Para nosotros la imagen de Al-Makhtar es tan sagrada como el crucifijo que llevan algunos de ustedes en el pecho".

En la lucha por el control del mar de petróleo liviano bajo el suelo libio, durante la segunda guerra mundial, el país se convirtió en el campo de batalla  entre las fuerzas nazis bajo el mando de Rommel y las fuerzas británicas bajo el mando de Montgomery. Con la derrota de Italia en la segunda guerra mundial, Libia fue repartida cual trofeo de guerra entre Inglaterra y Francia.

Las continuas luchas de los beduinos por su independencia condujeron a que en 1951 se declarara una monarquía bajo el rey Idris, una marioneta al servicio de los europeos. Para el momento de su independencia Libia no tenía escuelas y contaba con sólo 16 graduados universitarios, formados en el extranjero. La administración continuó así en manos de ingleses, franceses e italianos. Todo cambió con la llegada de Gaddafi al poder en 1969.

Los honores y  halagos de que era objeto Gaddafi por parte de los jefes de estado de Europa hasta finales del 2010 cambiaron súbitamente. Sanguinario, loco, tirano, demente, autócrata, asesino, corrupto,psicópata, perro rabioso. Estos y muchos otros adjetivos son usados hoy contra Gaddafi. Los medios de comunicación de todo el mundo, salvo algunas excepciones, se han ensañado contra su figura. El objetivo parece ser destruirlo ante la opinión pública internacional. Algo similar le ocurrió a Saddam Hussein justo ante de la invasión de Irak por parte de fuerzas militares norteamericanas y británicas en el 2003.

Al mismo tiempo, se teje una red de "legalidad" para invadir Libia y deponer al déspota. En la ONU se toma la decisión de expulsar a Libia del Consejo de Derechos Humanos, mientras que la Corte Penal Internacional declara que actuará con agilidad para condenarlo. En paralelo se estimula y apoya a movimientos opositores a Gaddafi para incitar a la rebelión interna, con el propósito de generar un estado de violencia y caos que contribuya a justificar la intervención de las grandes potencias para "pacificar al país y proteger los derechos humanos de sus ciudadanos".

El objetivo es claro: invadir Libia, deponer a Gaddafi, tomar control de su codiciada riqueza de petróleo liviano, tal y como ocurrió con Irak y  como trató infructuosamente de hacerse en Venezuela en el 2002. Tal y como trata de hacerse con Irán y como años atrás se concretó en Arabia Saudita, Kuwait, Katar y los Emiratos Árabes. Las siguientes presas serán Algeria, Venezuela e Irán.

El Gadafi que hoy todos condenan fue recibido y halagado como un gran estadista en la Cumbre del G8 en Italia, invitado por el presidente  Barack Obama. Hace sólo unos meses se abrazaba con Sarkozy en Paris, con Tony Blair en Trípoli y con Berlusconi en Roma.

¿Que ocurrió para justificar este cambio tan radical contra Gaddafi? El despertar del pueblo árabe

Protestas populares por el aumento en el precio de los alimentos y la pobreza generalizada derrocó en pocos días a Ben Alí en Túnez. Irónicamente, sólo semanas antes Túnez había sido señalado por Hillary Clinton como el modelo de democracia a seguir en el medio oriente. Las protestas se extendieron de inmediato a Egipto, concluyendo con la remoción del poder de Hosni Mubarak, un dictador apoyado por Estados Unidos durante 30 años. Mubarak recibía de Estados Unidos más de 3.000 millones de dólares anuales, la cooperación más alta proveniente de Washington después de la otorgada a su principal aliado  de la región: Israel.

Las protestas en Egipto fueron también inicialmente motivadas por aumentos en los precios de los alimentos, los insoportables niveles de pobreza en que se encuentra la mayor parte de la población, la creciente indignación ante la descarada confabulación de Mubarak con el gobierno de Israel en su criminal opresión al pueblo palestino, la falta de libertades fundamentales y los grotescos niveles de corrupción. La fortuna de Hosni Mubarak se estima en 70.000 millones de dólares. Mientras el 40% de los 80 millones de egipcios viven con menos de dos dólares al día. Egipto mantuvo una suspensión de los derechos fundamentales de la población durante todo el período de dominación de Mubarak, a través de una Ley de Emergencia, con el consentimiento y apoyo de Estados Unidos.

Las analogías que se han querido trazar entre  las revueltas en Libia, Túnez y Egipto lucen ficticias. En Libia se canalizaron enormes inversiones petroleras para financiar servicios públicos y gratuitos de salud,  educación y vivienda. Se ha promovido el desarrollo económico y se han reducido sustancialmente las desigualdades sociales. El índice de desarrollo humano IDH de Libia  es el más alto de África.

Los índices de desempleo son tan bajos que se ha tenido que facilitar la entrada de cientos de miles de trabajadores de otros países: Egipto, Túnez, China, Pakistán.

El consejo ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió recientemente a Libia por su "ambicioso programa de reformas" y su "fuerte rendimiento macroeconómico y el progreso en el realce del papel del sector privado".

En marzo del 2007 Anthony Gidden, asesor de Tony Blair, publicó un artículo en The  Guardian en el que afirma:  "Gadafi parece ser genuinamente popular. Libia será en dos o tres décadas una Noruega del norte de África: próspera, igualitaria y progresista"

A diferencia de Túnez o Egipto, Libia es una potencia petrolera. Produce 2 millones de barriles de petróleo liviano cada día, y su producción puede al menos duplicarse. Sin embargo, una buena parte de sus 6 millones de habitantes aún se mantiene en la pobreza. Gaddafi ha sido criticado por haber fomentado el regreso de empresas petroleras europeas y su creciente participación en la actividad petrolera y gasífera. La mayoría de estas empresas operan desde Benghazi desde donde, coincidentalmente, se formó el núcleo de la rebelión contra  Gaddafi.

También se le ha criticado por haber contribuido, desde su posición como secretario general de la Unión Africana, a la consolidación de un acuerdo con  la OTAN para ampliar sus operaciones militares en Sudan, Somalia y Etiopía. Ha venido promoviendo también un tratado de cooperación militar entre la OTAN y la Unión Africana. Organizaciones radicales dentro y fuera de Libia consideran tales actitudes como traición.

A la cabeza de la insurrección se encuentra el Frente Nacional para la Salvación de Libia (NFSL por sus siglas en inglés). Sus líderes son sistemáticamente presentados como los chicos buenos, en una lucha desigual contra la opresión y la barbarie. Poco se destaca que el FNSL se creo en 1981 en Sudan, bajo la protección del coronel Nimieri, un déspota apoyado por Estados Unidos que gobernó ese desdichado país desde el 77 hasta el 85.

El FNSL realizó su "congreso nacional" en los Estados Unidos en el 2007, con el patrocinio de la NED. A la  cabeza se encuentra Ibrahim Sahad, quien realiza acusaciones de toda índole contra el "régimen despótico" de Gaddafi, casi siempre sin ofrecer prueba alguna al respecto y sin que los entrevistadores o editores se las soliciten. Sin embargo, sus planteamientos son transmitidos por las principales agencias de información de todo el mundo como si fuesen ciertas. La misma realidad virtual se divulga como cierta por internet, facebook, twitter.

Significativo es también que los rebeldes de Benghazi hayan bajado la bandera verde de la república de Libia y elevado en su lugar la bandera de tres franjas, roja, blanca y negra, que se usaba durante la monarquía  del rey Idris, impuesta por Europa en 1951. 

También ha surgido de la nada un presunto Príncipe Senussi, "heredero de la corona". Fue el rey Idris quien entregó la soberanía nacional al permitir el  uso irrestricto de aire, mar y tierra por parte de fuerzas militares británicas. Fue el rey Idris quien firmó el acuerdo para que los Estados Unidos establecieran y administraran sin restricciones la base militar mas grande de África: Wheelus Air Base, cerca de Trípoli. El rey Idris firmó además un convenio para exonerar a Italia de todos los daños que pudieran imputársele como consecuencia de los 30 años de brutal colonización, permitiendo además que la comunidad italiana en Trípoli conservara todos sus propiedades, negocios y privilegios.

Pero la legitimidad o veracidad de los señalamientos contra Gaddafi parecen irrelevantes. Sirven sólo de fachada para alcanzar el objetivo estratégico deseado: la ocupación de Libia. Paul Wolfowitz, quien sirviera como subsecretario de defensa de los Estados Unidos y como presidente del Banco  Mundial, arquitecto de la guerra de Irak, publicó una carta abierta al presidente Obama incitándole a convertir a Libia en "un protectorado bajo el control de la OTAN", en nombre de la "comunidad internacional". En su editorial del 23 de Febrero 2011, el Wall Street Journal, vocero de los intereses comerciales de los Estados Unidos, sentencia: "Estados Unidos y Europa deben ayudar a los libios a derrocar el régimen de Gaddafi".

Simultáneamente, se moviliza al mar territorial libio una flota de guerra norteamericana, mientras en Naciones Unidas y en la Corte Penal Internacional se concreta apresuradamente el marco legal que justifique la invasión. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el 25 de Febrero del 2011 una resolución para que se investiguen los posibles crímenes contra la humanidad que pudiera haber cometido  Muammar Gaddafi. Pero, sin que tal investigación haya comenzado, ya Gaddafi ha sido condenado.

Es no sólo irónico, sino hipócrita, que haya sido justamente los Estados Unidos quien ha promovido la moción para que la ONU eleve el caso de Libia ante la Corte Penal Internacional. Estados Unidos nunca ha reconocido la jurisdicción de dicha corte. Se opuso además a su creación en 1998, junto con Israel, Irak y Libia. Tales contradicciones parecen pasar desapercibidas para los medios transnacionales de la información. El comandante supremo de la OTAN, Wesley Clark, ya había señalado hace un par de años que Libia estaba en la lista oficial del Pentágono para ser dominada después de Irak, junto con Siria y la joya de la corona: Irán.

Si se concreta lo que Fidel Castro ha llamado "La guerra inevitable de la OTAN", se desatará un movimiento de  resistencia por todo el mundo Árabe que haga realidad las últimas palabras del León del Desierto: "Sobreviviré a mis verdugos".


 

 




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Así me lo han pasado, para reflexión... Llucià Pou Sabaté

martes, 26 de abril de 2011

LOS 2 PARTIDOS POLITICOS

Lista de COLOCACIONES

Concejales
consejeros
diputados
y consultores
_________________
Presidentes
Vicepresidentes
paniaguados
y ayudadores
_________________
Ineptos
magos
políticos
y conseguidores
_________________
Familiares
maestros
ambiciosos
y seductores
_________________
Tiranos
economistas
sindicalistas
y mentores
_________________
Letrados
albañiles
partidistas
y embaucadores
_________________
Enchufistas
listas
plazas de
y tontorrones
_________________
Ansiosos
controladores
conocedores
y colocadores
_________________
Seguro que me dejo un montón

miércoles, 20 de abril de 2011

Julio Anguita o por qué no todos los políticos son iguales

Julio Anguita renunció por escrito a la paga de pensión máxima vitalicia a la que tenía derecho como ex-parlamentario, argumentando que “con la pensión que le correspondía como maestro tenía bastante".









De: Lucas León Simón



Cuando José María Aznar y Felipe González nos dictan al común de los ciudadanos una lección de indecoro e insolidaridad, cuando nos enteramos que María Dolores de Cospedal gana al año 241.000 € con el cobro de tres sueldos públicos y la Pajin otro tanto por el estilo, cuando sabemos que el presidente de la Diputación de Castellón no tiene mas remedio que declarar un patrimonio de 3,9 millones de euros cuando hace cinco años NO declaraba ninguno, nos enteramos que, de manera totalmente accidental, se ha sabido que hace siete años, Julio Anguita renunció por escrito a la paga de pensión máxima vitalicia a la que tenía derecho como ex parlamentario, argumentando que “con la pensión que le correspondía como maestro tenía bastante”. Genio y figura. Julio Anguita viene a demostrarnos que el dicho populista de “todos los políticos son iguales” no se verifica, al menos en su totalidad. Que hay distintas formas de ser y estar en la política, de entender los compromisos éticos y ejemplarizantes de un cargo público y que la erosión que afecta a nuestra moral pública tiene un freno.



No todo es poder y dinero. Tengo la fortuna de ser amigo personal y haber sido de un equipo de gobierno de Julio. Conozco la sobriedad espartana de su espíritu. Sé que en pocas personas se verifica una mayor consecuencia entre lo que dice y piensa y su modo de vida. Nunca había acabado de entender por qué considera un punto de felicidad dormir la siesta en verano sobre una manta tendida en el suelo, ni por qué su mayor consideración del lujo y del ocio es jugar una partida de dominó al atardecer, cuando está de vacaciones. En esta dura mitología del capitalismo, Julio juega contracorriente. Y su compromiso consigo mismo y con la sociedad, gana.



Julio Anguita hace suyo el lema de Ghandi de “vivir sencillamente, para que los demás puedan, sencillamente, vivir”. Y desde su antisimetría con el político al uso nos aporta soluciones a nuestros graves problemas con la ética y la estética del cargo público.

Maestro vocacional, traslada la pedagogía a cualquier escenario, y cuando la acción política diaria, quema y unta, Julio la quiere convertir en lección a pequeña y gran escala.



Los ideólogos y profetas de la modernidad, reunidos en torno a un gran medio informativo nacional, pensaron que lo invalidaban para la política cuando acuñaron aquello de “honrado pero desfasado”. Su huella llegó hasta el Parlamento en voz de algún replicante “moderno”. ¡Bendito desfasamiento!

Es decir, exentos de las jactanciosas modernidades de los políticos pendientes de la dieta, la nómina y el futuro cargo en el Consejo de Administración de cualquier sucursal del Gran Capital, Julio Anguita, sin contárselo a nadie, y mucho menos a esos sistemas mediáticos que encubran la vulgaridad y el populismo, le había dado una soberana patada en el culo al sistema. ¡Métanse su degradante paga vitalicia donde les quepa!

¿ Porqué no seguirán su ejemplo otros ?

Esto también lo hizo la cantante griega Nana Mouskouri que estuvo en politica, hasta llegó a ser la representante de Grecia en el Parlamento Europeo y viendo la situación que se avecinaba en su pais hizo lo mismo.

Que pocos actúan así, contados con una mano y sobran dedos......

domingo, 17 de abril de 2011

“Un manual para derribar dictaduras”

artículo de fernando rodriguez-borlado /www.aceprensa.com /martes 12 de abril de 2011



Muchos de los manifestantes que durante días se congregaron en la plaza cairota de Tahir para exigir la salida de Mubarak portaban unas fotocopias en sus manos. En ellas, se detallaban casi doscientos métodos de resistencia no violenta, tales como “usar símbolos en el atuendo” o “ocupar un lugar sentándose”. Seguramente la mayor parte de los insurgentes, sin embargo, desconocían que esas instrucciones que ellos leían en árabe forman parte de un texto escrito por un norteamericano en 1993.



El texto se llama De la dictadura a la democracia y su autor es Gene Sharp, profesor emérito de la Universidad de Massachusetts Dartmouth. Originalmente, pretendía ser una ayuda para el movimiento democrático birmano, tras la detención en 1993 de Aung San Suu Kyi.Desde entonces, el folleto fue circulando por distintos conflictos: lo utilizó Otpor, la organización que canalizó la resistencia contra Milosevic en Serbia durante 2000, reapareció en la “revolución naranja” ucraniana de 2004 y últimamente en la “revolución verde” de 2009 en Irán.



Según algunas informaciones, los disidentes egipcios tuvieron conocimiento del texto de Sharp a través de la organización CANVAS, una organización serbia que surgió de la resistencia no violenta a Milosevic. El texto no ha pasado desapercibido ni para sus defensores ni para los tiranos contemporáneos. En 2009 Sharp fue candidato al Premio Nobel. Dos años antes, Hugo Chávez definió el libro como una “amenaza a la seguridad nacional”. En Rusia ardieron algunas bibliotecas que lo distribuían.



Teoría y práctica de la revolución pacífica

"De la dictadura a la democracia" no es solo un manual para derrocar regímenes totalitarios. Es un ensayo sobre la naturaleza de cualquier dictadura: qué pilares la sustentan y cuáles son sus puntos débiles. Sin embargo, la parte más difundida entre los insurgentes ha sido el apéndice final, en el que se detallan 198 procedimientos para colapsar el poder dictatorial.



El libro está dividido en diez capítulos, más el apéndice. Los cuatro primeros (“Enfrentando la realidad de las dictaduras”, “Los peligros de las negociaciones”, “¿De dónde viene el poder?”, y “Las dictaduras tienen puntos débiles”) son un acercamiento teórico a la lucha contra las dictaduras.

Sharp recurre a una antigua fábula china –El amo de los monos– para explicar que cualquier dictadura se sostiene siempre gracias a la “colaboración pasiva” de los ciudadanos. En la fábula, cuando los monos caen en la cuenta de la injusticia de su amo, deciden dejar de trabajar para él y el amo acaba muriendo de hambre. En paralelo, Sharp cree que los sistemas totalitarios sucumben cuando se produce un movimiento organizado, y no violento, de resistencia. El sistema acaba muriendo de “inanición política”.



Estas dos características –no violencia y planificación– resultan imprescindibles, según Sharp, para el éxito de la revuelta. Si se emplea la violencia, “se ha escogido el modo de lucha en el cual los opresores casi siempre tienen la superioridad”.



Necesidad de planificación

La estrategia, y que esta sea a largo plazo, es otro requisito necesario. Sharp desconfía de las ideas geniales o de la identificación romántica con unos ideales: “son admirables, pero inadecuados para acabar con una dictadura y conquistar la libertad”.



En último término, la planificación tiene que dirigirse a establecer una democracia. Sharp ni siquiera se plantea otro escenario final. Por eso, es tan importante la fase puramente desestabilizadora como la posterior etapa constructiva del sistema democrático. Aunque cabe preguntarse si el concepto de democracia que está detrás de la “primavera árabe” es el mismo que el del profesor norteamericano.

Según Sharp, el gran error de algunos movimientos pro-democracia ha sido confiar únicamente en un par de métodos, especialmente las huelgas y las manifestaciones. En su lugar, Sharp enumera casi 200, aunque muchos de ellos se solapan.



Desde su punto de vista, en el derrocamiento de una dictadura no se puede dejar nada al azar. Dentro de la planificación, según el nivel de detalle, Sharp distingue la gran estrategia, la estrategia, la táctica y los métodos.



Para concretar la estrategia a seguir, sería necesario contestar a una serie de preguntas: ¿Quedan aún instituciones independientes que hayan sobrevivido a la dictadura y que puedan usarse en la lucha por establecer la libertad?, ¿Cómo se puede adiestrar a los participantes?, ¿Qué tipo de simbolismo será el más efectivo para movilizar a la población?



Opción por la no violencia

Los opositores a Mubarak parecían haber aprendido bien la lección de Sharp: aunque la violencia parezca a priori el modo más rápido de derrocar una dictadura, lo que de verdad termina por tumbarlas es el miedo. Por eso Sharp desecha la lucha de guerrillas, que acaban debilitando más aún al país, o los golpes de estado. Según el profesor norteamericano, la experiencia demuestra que tras el acto golpista, una nueva camarilla se instala rápidamente en el lugar de la anterior, y apenas suele haber diferencias.



Sharp también desconfía de la ayuda exterior. Muchas veces, en su opinión, esta presunta solidaridad está motivada por intereses económicos o estratégicos, y por tanto el compromiso es meramente coyuntural y fácilmente rescindible. Incluso en los casos en que la ayuda externa sea bienintencionada, esta resulta útil “solo cuando hubiere un movimiento interno que ya haya comenzado a sacudir la dictadura y logrado que la atención internacional se centre en la índole brutal del gobierno”.



Antes que confiar en un “salvador extranjero”, Sharp propone identificar y explotar los puntos débiles que comparten todas las dictaduras: la esclerosis del sistema, que dificulta la adaptación a una situación nueva como la revolucionaria; el desgaste de la ideología oficial, cuya omnipresencia suele provocar que se desatiendan los problemas reales de la población; las hostilidades personales que suelen aflorar entre los miembros de la camarilla dictatorial; la descentralización causada por el afán del régimen de controlarlo todo.



También la conducta de los insurgentes debe ser un factor de diferenciación respecto de la dictadura. Sharp define el modo en que deben comportarse los sublevados con dos notas: franqueza y comportamiento intachable. Frente a la clandestinidad, de la que Sharp piensa que “reblandece el espíritu de la resistencia y disminuye el número de personas que podrían participar en una acción específica”, los insurgentes deben apostar por la franqueza y la transparencia, que “contribuirá a dar la imagen de que el movimiento de resistencia es en extremo poderoso”. Del mismo modo, la buena conducta de los sublevados dará buena fama al movimiento y desprestigiará a la dictadura.



Las fases de la revolución

Una vez se han identificado los puntos débiles del régimen y se ha planificado el programa de la revolución, llega la hora de poner el plan en práctica. Según Sharp, se debe comenzar por una serie de campañas selectivas y diversas, con más carga simbólica que real.



Se trata de seleccionar algunos temas en los que exista un malestar social y reclamar cambios al régimen. El reto no debe ser demasiado fuerte: el objetivo es conseguir pequeñas victorias morales que espoleen los ánimos de la población. Es mejor escalonar y diversificar las protestas –Sharp sugiere que se puede hacer por sectores comerciales– que concentrar la protesta en unos pocos actos masivos.



El segundo paso es ganarse el favor de “los defensores de la dictadura”, en muchos casos el ejército: “hay que llevarlos por lo menos a permanecer neutrales”, aunque con mucho tiento, ya que “no queremos un golpe militar”.



Si se consigue este apoyo solo queda dejar que la dictadura vaya muriendo. Sharp cita en este punto al politólogo alemán Karl W. Deutsch: “El poder totalitario es fuerte solo si no tiene que ejercerse con mucha frecuencia. Si tiene que imponerse sobre toda la población y en todo momento, no es probable que se mantenga vigoroso por mucho tiempo”.



No obstante, la caída del régimen totalitario no debe suponer el final del camino. Según Sharp, solo habrá valido la pena si sirve para construir y afianzar un sistema democrático. Pero para ello hay que asegurarse de cerrar el paso a nuevos golpes de estado. El siguiente paso sería redactar una constitución. Además, de acuerdo con Sharp, es imprescindible construir desde el primer momento una política de defensa sólida, puesto que el país sublevado puede enfrentarse pronto a amenazas extranjeras o al “intento de imponerle una dominación militar, política o económica” desde otro país.



El factor Internet

Cuando Sharp publicó De la dictadura a la democracia en 1993, Internet estaba dando sus primeros pasos. Nadie podía imaginar entonces que llegaría a ser un factor clave en la desestabilización de las dictaduras. En la obra de Sharp no hay, desde luego, ninguna referencia.



Sin embargo, el éxito de las convocatorias online en Túnez y, en menor medida, en Egipto ha vuelto a encender el debate sobre el poder político de la Red. En un bando están los que consideran que se ha exagerado la capacidad de Internet en la lucha política. En el otro, los que piensan que esto no ha hecho más que empezar.



Un ejemplo de esta polémica se vivó durante los primeros meses de 2010. Evgueny Morozov y Clay Shirky, ambos escritores y blogueros, intercambiaron argumentos a través de diversos medios anglosajones (Prospect, The Wall Street Journal, Foreign Policy).



El principal argumento de Morozov, escéptico respecto de la capacidad de la Red para luchar contra las dictaduras, era que las convulsiones online finalmente quedaban en nada. Citaba los ejemplos de las movilizaciones post-electorales en Bielorrusia (2006), las protestas de los monjes birmanos (2007) o la llamada Revolución verde iraní.



Según Morozov, las dictaduras no suelen tener problemas para rearmarse para la batalla cibernética. Es el caso de China, que creó sus propios clones –censurados– de algunos de los servicios de Internet más utilizados como Youtube o Facebook. Sería interesante saber qué opinaría Gene Sharp de todo esto.
 
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Hasta aquí el artículo. Pienso que no explica todo el mosaico, pero es un aspecto más. Intentaré traer otras cuestiones al respecto. Llucià Pou Sabaté

miércoles, 13 de abril de 2011

lo mismo se cuenta de Chavez que de Zapatero...

Para Reflexionar y sonrreir  Un Chiste o Broma   UN AVIÓN ESTÁ A PUNTO DE ESTRELLARSE:    SÓLO HAY 4 PARACAÍDAS PARA 5 PASAJEROS.-  EL  PRIMER PASAJERO DICE:     - Soy Brad Pitt, tengo mi mejor película, estoy nominado al Oscar, tengo 6 hijos ¡no puedo morir!; .....agarra un paracaídas y salta.     El SEGUNDO PASAJERO DICE:- Soy  Barack Obama, el nuevo presidente de los Estados Unidos, tengo muchas decisiones importantes que tomar,  morir!; ...agarra el segundo paracaídas y salta.     El TERCER PASAJERO DICE:- Soy Hugo chavez, el presidente más guapo, inteligente y competente que ha tenído Venezuela todos me aman y mis compátriotas ansían mi reelección, ¡¡No puedo morir!!.... Agarra un paracaídas y salta.     Sólo quedan en el avión 2 pasajeros:  Su Santidad Benedicto XVI y un  niño de 10 años.                       - Su Santidad le dice al niño:  soy anciano y no me queda mucho tiempo, como soy católico te doy el último paracaídas, salta tú.- El niño le responde: tranquilo Su Santidad, agarre su paracaídas nomás, que el Presidente más inteligente de Venezuela acaba de saltar con mi mochila del colegio.
Rue Bacruz
Para Reflexionar y sonreir

Un Chiste o Broma

UN AVIÓN ESTÁ A PUNTO DE ESTRELLARSE:


SÓLO HAY 4 PARACAÍDAS PARA 5 PASAJEROS.-

EL
PRIMER PASAJERO DICE: - Soy Brad Pitt, tengo mi mejor película, estoy nominado al Oscar, tengo 6 hijos ¡no puedo morir!; .....agarra un paracaídas y salta.

El SEGUNDO PASAJERO DICE:- Soy Barack Obama, el nuevo presidente de los Estados Unidos, tengo muchas decisiones importantes que tomar, no puedo morir!; ...agarra el segundo paracaídas y salta.


El TERCER PASAJERO DICE:- Soy Hugo chavez, el presidente más guapo, inteligente y competente que ha tenído Venezuela todos me aman y mis compátriotas ansían mi reelección, ¡¡No puedo morir!!.... Agarra un paracaídas y salta.

Sólo quedan en el avión 2 pasajeros: Su Santidad Benedicto XVI y un niño de 10 años.

- Su Santidad le dice al niño: soy anciano y no me queda mucho tiempo, como soy católico te doy el último paracaídas, salta tú.- El niño le responde: tranquilo Su Santidad, agarre su paracaídas nomás, que el Presidente más inteligente de Venezuela acaba de saltar con mi mochila del colegio.
Saludos!
Llucià Pou Sabaté:

lunes, 11 de abril de 2011

miércoles, 6 de abril de 2011

No a la política en los colegios

Adjunto se remite un proyecto de la Comunidad Valenciana, destinado a
evitar las injerencias ideológicas en los centros escolares.

En principio, está destinado a los colegios públicos.....

Se trata -en resumidas cuentas- de evitar que en los centros escolares
"desembarquen" todo tipo de ideologías en las que no todos estamos de
acuerdo y provocan trastornos.

Se ruega difusión, para que llegue al máximo número de familias.

José Luis

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=764327

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Llucià Pou Sabaté:

domingo, 3 de abril de 2011

Ataque a Libia: otro error histórico de Zapatero

28/03/2011

Desde la Salamanca de mi niñez, siempre quise ser ingeniero. Después trabajaría toda mi vida en el mundo de los hidrocarburos. En ENAGAS como Director General, en CAMPSA como Consejero-Delegado, y a la desaparición del Monopolio asociado con Massimo Moratti, Presidente del Inter., y propietario de la mayor refinería del Mediterráneo. A la enseñanza llegué de la mano de Ramón Tamames, y gracias a su inestimable ayuda, obtuve la Cátedra de Economía de Escuela de Minas

Roberto Centeno

Buenos días. Una reunión donde se demuestra una vez más la peligrosa banalidad con que afronta la oligarquía dictadora y dominante nuestra continua decadencia.

La urgencia de Francia por iniciar la guerra contra Gadafi, su precipitación en reconocer como un “Gobierno legítimo” a la amalgama de golpistas (islamistas radicales unos, ex altos cargos, traidores otros) hacía evidente la existencia de intereses económicos muy poderosos por parte de Francia, para cambiar un Gobierno que favorecía mucho más a las empresas españolas e italianas que a las francesas; algo que nunca París ha aceptado. Históricamente, fueron ingenieros de minas franceses en los años 30 los primeros en percatarse del inmenso potencial petrolero y gasista del país norteafricano, lo que unido a su política “económica-cultural” France-Afrique para el control de los recursos minerales y estratégicos de ese continente no hace más que confirmar su decisión de derrocar a alguien que era un obstáculo para sus planes.

Esa era la sospecha, pero sin más pruebas que la lógica de los hechos. Pruebas que, sin embargo, ha conseguido la prensa italiana, que ha desvelado con todo lujo de detalles como los servicios secretos franceses organizaron el pasado mes de noviembre en París y en Bengasi con un grupo de traidores libios el golpe para derrocar a Gadafi, que no era un peligro para nadie. Han tenido la habilidad de engañar a varios países para que le ayuden a deponer y/o liquidar a un jefe de Estado contrario a sus intereses. El editorial de El Corriere della Sera acusa a Francia de “querer sustituir a Italia en las relaciones con Libia, desde el petróleo a las relaciones económicas y comerciales”. París tampoco hace nada por ocultarlo; su ministro de exteriores, Alain Juppe, no ha tenido rubor en delinear “como deberá ser el futuro de Libia”, explicando con total desvergüenza quién representa y quién no a los rebeldes. Porque el futuro Gobierno libio no lo decidirán los libios sino los franceses, que estarían incluso dispuestos, según la prensa italiana, a llegar a la partición del país, en la que sus amigos golpistas de Bengasi se quedarían con el petróleo y el gas, y Gadafi con Trípoli, con los camellos y la arena.

Las decisiones de Rodríguez Zapatero han sido una tras otra un rosario de disparates, generalizaciones y maldades que han llevado a este país a la fragmentación, a la ruina económica y moral. No obstante, uno no creía posible una estupidez como la intervención en un golpe de Estado de Francia para derrocar a un presidente amigo. Como en otros golpes similares, los servicios secretos franceses y los golpistas libios han montado una rebelión popular contra la que han disparado francotiradores desconocidos, construyendo así la patraña de defensa de los derechos humanos. Unos derechos que a Francia le importa un pimiento, como le importó un pimiento el exterminio de 800.000 seres humanos en Ruanda, donde enfrentó unas etnias con otras por el control del coltán, un mineral estratégico esencial (1); o los genocidios ignorados en otros países africanos por el control del cobalto, la bauxita o la cromita. La participación de España en el ataque a un país, para cuyo Gobierno no tenemos más que motivos de agradecimiento, no solo es un error histórico y una felonía, es un auténtico disparate en lo económico y un desastre potencial en lo político.

Entre el desastre económico y…

El desastre económico no es que vayamos a gastarnos 30 o 100 millones de euros en la intervención, en la que, por cierto, se está dando una impresión completamente falsa de la situación de nuestras Fuerzas Armadas, en el sentido que puede parecer que tenemos medios de sobra para intervenir en cualquier parte cuando la situación es justamente la contraria. Probablemente, lo poco que hemos enviado es casi lo único que está en condiciones operativas. El resto, sin piezas de recambio, sin poder adaptarse a las nuevas tecnologías -como el portaviones Príncipe de Asturias, que pensó enviarse, pero que no estaba en condiciones por falta de presupuesto-. Sin combustible para hacer maniobras, sin munición para entrenamiento, sin dinero para nada, las Fuerzas Armadas han sido las grandes perdedoras de la crisis, mientras se despilfarran decenas de miles de millones de euros en los temas más disparatados.

El desastre está en los miles de millones que las empresas españolas, mimadas por Gadafi, van a perder en el caso de que éste acabe ganando. Si pierde dará lo mismo, porque las empresas francesas quienes se llevarán la parte del león y solo nos quedarán las migajas. Realmente, nuestros políticos de uno y otro signo que han apoyado esta locura de Zapatero sin informarse de lo obvio y sin analizar siquiera las consecuencias, son un hatajo de irresponsables, que aparte de haber secuestrado la democracia en su propio beneficio ahora nos han metido en un conflicto en que perderemos sí o sí.

España es, o mejor dicho era, la tercera nación del mundo con más intereses económicos en Libia. En 2007, durante una visita a España Gadafi, con su jaima y su grupo de muchachas vírgenes como guardaespaldas que causó el regocijo general, fue agasajado como el Emperador de China por Zapatero. No fue para menos, porque el viaje se saldó con un río de contratos a empresas españolas por valor de 12.300 millones de euros: 7.300 en infraestructuras, 3.500 en petróleo y gas y 1.500 millones en armas, exportaciones de armas que subieron desde entonces un 7,7%. Situación de trato favorable a España, que mejoró más aún a raíz de la última visita a Libia del Rey en enero 2009, que cerró contratos por valor de casi 5.000 millones de euros. En aquella ocasión, Don Juan Carlos abrazó con efusión a Gadafi y le llamó hermano. Y todo esto, es lo que Zapatero, con el apoyo unánime del resto de la dictadura partitocrática coronada, acaba de tirar por el fregadero.

Se repite así de nuevo el desastre económico, corregido y aumentado, que siguió a la traición de Zapatero a sus aliados en Irak, cuando ya la ONU había aprobado la intervención. Una medida que dio la puntilla a la industria naval española, que perdería un gigantesco contrato de mantenimiento de la Sexta Flota en los Astilleros de Cádiz durante diez años. Decenas de miles de gaditanos están hoy en el paro por ello. Cuatro fragatas F 100 para Israel, seis submarinos para Taiwán y dos gigantescos metaneros. Ese fue el coste económico de la traición. Y en lo político fuimos relegados al rincón de la historia y España dejó de estar en el mapa.



…y lo potencialmente letal

Sin embargo, el aspecto económico, pese a ser importante, puede acabar siendo una broma si se produjera la caída de Gadafi. Sus opositores son mayoritariamente islamistas radicales, que tienen de demócratas lo que servidor tiene de obispo, y que en caso de ganar con nuestra ayuda la guerra abrirían una plataforma gigantesca al Islam radical en todo el Norte de África. El muro de contención que es hoy Gadafi para los terroristas de Al Qaeda que dominan los países de su frontera sur (Níger, Chad o Sudan) desaparecería. Tendrían una salida perfecta al Mediterráneo para extender su guerra santa contra los infieles, es decir, nosotros, financiados además con los inmensos recursos del petróleo libio. Un escenario que se convertiría en apocalíptico, si como es más que seguro, la ultrarradical Hermandad Musulmana, que junto con Francia está abasteciendo a los rebeldes con todo tipo de armas, se hace con el poder en Egipto en las elecciones de octubre.

Esta ola de radicalismo anegaría todo el Norte de África. Tendríamos literalmente el enemigo a las puertas, un enemigo sanguinario y fanático cuyo objetivo esencial es lo que llaman el “restablecimiento del Califato”, algo que, para que lo entiendan los despistados y las víctimas de la LOGSE, consiste en la reconquista de Al-Andalus, que en la terminología islamista no es solo Andalucía, es el 90 % de España, incluidos los Condados Catalanes. Para esta última empresa cuentan ya con un considerable apoyo interior, como tuvieron Tarik y Muza hace 1.300 años, particularmente en dichos condados, donde desde una web islamista, financiada con dinero público del Estado y de la Generalitat, se nos acaba de amenazar con otro 11-M.

Para esto Zapatero nos mete de lleno en una guerra, con el apoyo de un Rajoy que ha dicho amén como un corderito, permitiendo que esta barbaridad salga políticamente gratis a los socialistas, cuyos líderes, en agradecimiento, repartían estopa al PP a diestro y siniestro por la guerra de Irak, sin que nadie -con Moragas en plena luna de miel con Trinidad Jiménez- haya salido a defenderse, ni siquiera por el mínimo respeto debido a sus electores.

Rajoy ha aceptado la deslegitimación de sus más de 10 millones de electores sin rechistar. Realmente estamos en manos de insensatos, pusilánimes y oportunistas, como la pacifista Carme Chacón (la de “todos somos Rubianes”, el de la “puta España”), que después de haber laminado literalmente la capacidad operativa de nuestras Fuerzas Armadas parece encantada con la guerra como vía de promoción para sustituir a Zapatero. Es el mundo al revés.

(1) Coltán es la contracción de dos minerales, columbita y tantalita, de donde se extraen niobio y tantalio, metales esenciales en la fabricación de móviles, ordenadores, videojuegos, sistemas de guía de misiles y en la industria aeroespacial. Se trata de un mineral rarísimo que solo se encuentra en Ruanda y pocos lugares más.